GIRO DE ITALIA: BENNETT FUE UN BÓLIDO EN EL AUTÓDROMO DE IMOLA Y YATES SIGUE DE ROSA

El irlandés Sam Bennett (Bora) se mostró intratable en la recta de meta del Autódromo Enzo y Dino Ferrari y logró su segunda victoria en el Giro 2018, al ganar la duodécima etapa, entre Osimo e Imola, de 213 kilómetros, en la que el británico Simon Yates (Mitchelton) mantuvo el liderato.

Bennet, de 27 años, quien ya se lució en la séptima etapa con final en Praia di Mare, apareció a 200 metros de meta como una exhalación y no hubo más disputa, alzó los brazos con autoridad, con tiempo para la celebración con un croo de 4h.49.34.

No hubo esprint al uso. Bennett adelantó como un rayo al esloveno Mohoric y al colombiano Betancur, que marchaban escapados, y cruzó la línea muy por delante del holandés Danny Van Poppel (Lotto-Jumbo) y del italiano Niccolo Bonifazio (Bahrain).

“Ha sido un esprint, sí, pero no el habitual, Creo que les sorprendí por la forma de adelantarlos. Estoy muy contento por esta segunda victoria en el Giro”, dijo el irlandés nacido en Wervik, (Bélgica).

Los favoritos borraron otra fecha del calendario en una jornada dura por la lluvia y por los nervios de los últimos kilómetros, cuando se sucedieron los ataques por la etapa.

Yates sigue al frente de la general con el holandés Tom Dumoulin (Sunweb) a 47 segundos y el francés Thibaut Pinot (Groupama) a 1.04. Etapa de transición, pero a un ritmo serio, de 44 kms/hora.

La escapada del día la compusieron Senni, Maestri, Dzhupa, Frapporti y Mosca. Nada de peligro para los jefes, por lo que hubieron de trabajar los equipos de los esprinters, pensando en una oportunidad de oro en un circuito de velocidad, cita ineludible para los “guepardos”.

Bora, Quick-Step y Education-First apretaron en la persecución pensando en Bennett, Viviani y Modolo, tanto que el grupo llegó a romperse poniendo en dificultades al ecuatoriano Carapaz, quien quedó cortado, aunque luego enlazó en el grupo.

A 25 de meta se disolvió la escapada y empezó otra etapa diferente con Viviani rezagado. Bajo el diluvio atacó el belga Wellesn, en un terreno y condiciones idóneas para el clasicómano belga del Lotto Soudal.

Restaban 10 kilómetros para meta y el ascenso a Tre Monti, con la cima a 7 de la conclusión. Wellens cedió y lo intentó el colombiano Henao cuesta arriba, pero el campeón nacional en ruta no tuvo licencia para ganar.

Así que en el descenso se la volvió a jugar el esloveno Mohoric, otro corredor que vuela con la lluvia y en situaciones peligrosas.

El ciclista del Bahrein abrió un pequeño hueco camino del circuito. A su rueda se pegó el colombiano del Movistar Carlos Betancur.

Ambos entraron al autódromo con apenas 3 segundos a 1.000 metros de meta. El pelotón llegaba en fila india, en busca del dúo de cabeza.

Entre todos apareció como un Fórmula 1 Sam Bennett, pasó a Mohoric y Betancur y se lanzó hacia el doblete.

Lo logró con suficiencia, sin oposición alguna, en un escenario mítico por sus glorias y algunas tristezas.

En Imola, año 1994, perdió la vida el triple campeón del mundo brasileño de Fórmula 1 Ayrton Senna Este viernes se disputa la decimotercera etapa entre Ferrara y Nervesa della Bataglia, con un recorrido de 180 kilómetros. EFE