EN LA VUELTA EL POLACO “GRANADINO” MARCZYNSKI SE PRESENTA EN SAGUNT, FROOME AGUANTA COMO LÍDER

El polaco Tomasz Marczynski(Lotto-Soudal), un aventurero del ciclismo, sacó petróleo de la numerosa fuga que marcó la jornada alzando los brazos como vencedo rde la sexta etapa de la Vuelta a España disputada entre Vila-Real y Sagunt, de 2014,4 kilómetros, en la que el británico Chris Froome(Sky) retuvo el jersey rojo de líder.  

 Marczynski (Lotto-Soudal), ciclista de Cracovia de 33 años,afincado en Granada desde hace 4 años “por amor”, el mismo que dejó todo en Polonia para ser ciclista en España hace 15 años,  ganó la partida al esprint a su compatriota Pawel Poljanski (Bora-Hansgrohe)y al español Enric Mas (Quick Step), los últimos supervivientes deuna escapada que marcó la jornada.  

Un día muy movido, de desgaste en el que Alberto Contador volvióa revolucionar la carrera con un ataque en el Puerto del Garbí queobligó al líder a emplearse a fondo y puso en apuros a los hombres fuertes de la general, que finalmente llegaron juntos a meta a 26segundos del ganador.  

No todos estaban, pues David de la Cruz cedió al líder 17 segundos, el estadounidense Van Garderen, que sufrió dos caídas, 22y el francés Romain Bardet se hundió con un retraso de 6 minutos.   No hubo estropicios en la general, donde se mantuvo firme Froome,que tuvo que bailar al son de Contador, pero sin perder los nerviosante los ataques del madrileño, quien echó en falta más colaboración de otros equipos interesados en el podio.   Froome aguantó en el primer escalón con los mismo 11 segundos sobre el colombiano Esteban Chaves y 13 respecto al irlandés NicolasRoche (BMC).

Van Garderen retrocedió del segundo al cuarto puesto, a medio minuto.   Etapa de teórica tregua, que no de vacaciones a pesar de que laVuelta huele estos días a Mediterráneo. Más de 200 kilómetros entrela ciudad de la cerámica y del “Submarino amarillo” y Sagunt, mediosiglo después receptora de la ronda. Calor y cinco puertos en 2.600metros de desnivel acumulado.   Tras la salida al costado del estadio El Madrigal la batalla nose hizo esperar y enseguida el pelotón se dividió entre 27 escapadosy 164 perseguidores que rodaron al compás que marcó un día más elSky del patrón Froome.  

Entendimiento inicial en la avanzadilla, donde viajaban ademásdel polaco vencedor los españoles Antonio Pedrero, José JoaquínRojas, Marc Soler (Movistar), “Luisle” Sánchez (Astana), Enric Mas(Quick Step), Arroyo (Caja Rural), los colombianos Atapuma(Emirates) y Pantano (Trek), el luxemburg ués Jungels (Quick) y ellíder de la montaña, Villella (Cannondale).    

Fuerte ritmo en el ascenso al Alto de Alcudia y Puerto deEslida, e intento de Jungels y Monfort en el Alto de Chirivilla,pero sin éxito, pues la presión de los hombres y Astana les arruinósus intenciones en las primeras cuestas del Puerto del Oronet, pordonde el grupo de favoritos pasó a 2.30 minutos.  

Entró la fuga en las rampas del último puerto de la etapa, elPuerto de Garbí (2ª categoría), con sus 9,3 kilómetros al 5,1% deporcentaje medio. Y en ese escenario apareció Contador en versiónofensiva para romper el orden del Sky con un cambio de ritmo quesaltó las alarmas en la tropa de Froome, obligado a soldarse a larueda del madrileño.  

Un cambio de ritmo que aisló a Froome, seleccionó el grupo de losgallos y redujo las diferencias a 1.37 minutos sobre el grupodelantero. De nuevo el baile del madrileño, un corredor quedespierta las pasiones entre la afición como ningún otro. Insistióel de Pinto en sus ataques hasta quedarse con Froome y el eslovenoPolanc.  

En la persecución cayeron Van Garderen y el colombiano CarlosBetancurt y se descolgaron los Aru, Nibali, Yates, Chaves y otrosnombres del top ten.   La escapada parecía sentenciada, pero la rebelión se mantuvo enMarczynski, Enric Mas y Poljanski. Dos polacos y un español, armadosde ilusión y fuerza y decididos a no estropear una interminable fugade todo el día.

Apenas unos segundos resultaron suficientes para jugarse la victoria entre ello, mientras por detrás los favoritos se volvían a juntar, ya conformes.   Al final lo intentó el más joven del trío, Enric Mas, pero la respuesta de Marczynski fue letal. Se llevó la etapa un romántico y aventurero del ciclismo, un ciclista que siendo sub’23 abandonó su país, la universidad y todo para irse a buscar la vida a España.Quería ser ciclista.

Un autobús le dejó en Zaragoza tras 50 horas deviaje, durmió en la estación y al día siguiente llegó a Pamplona.   Le dieron una oportunidad en el equipo Telco’m, luego se marchó a Italia, y desde hace 4 años vive en Granada “por amor”. “Nunca sedebe dejar de luchar y trato de vivir cada minuto de la vida”.

Sialguien merecía un premio del ciclismo, ese era Tomasz Marczynski.   Este viernes de disputa la séptima etapa entre Llíria y Cuenca,con un recorrido de 207 kilómetros. EFE