¿STRAVA PUEDE AFECTAR A TU VIDA?

Entre las tendencias de los  ciclistas en los últimos años se encuentra la de tomar, recopilar y compartir datos relacionados con nuestras actividades y salidas en bici.
Esta tendencia se ha extendido como la pólvora gracias a que hoy en día todo el mundo dispone de un smartphone y basta con instalar apps gratuitas del estilo a Strava para empezar a obtener multitud de datos y compararlos. 

¿Pueden este tipo de aplicaciones influyendo negativamente en nuestra vida social y familiar?

Un estudio advierte sobre problemas relacionados con algunos retos Strava

En una reciente publicación en cyclingweekly.co recogen los resultados de un estudio llevado a cabo por el  Dr. Paul Barratt de la Universidad de Staffordshire (leer el estudio completo).
En ellos se advierte de la consecuencias negativas que puede tener un incremento pronunciado del número de horas que le dedicamos a montar en bici.
Pero no se refiere a consecuencias físicas sino a consecuencias sociales y familiares.

Si bien es cierto que aplicaciones como Strava y algunos de sus retos pueden ayudarnos a motivarnos y salir a montar en bici, también pueden tener efectos negativos si nos obsesionamos con ciertos retos.

El estudio se hizo con 20 ciclistas pertenecientes a un club Strava y las primeras alertas saltaron al comprobar que las conductas de ciertos deportistas se inclinaban por mejorar la condición física incluso cuando esto supusiera no atender adecuadamente con las “obligaciones” familiares y sociales.

El Dr.Barrat hace alusión a que ciertos retos en Strava como el Rapha 500 (completar 500 km en bici desde el 24 hasta el 31 de diciembre) podían ser perjudiciales para los ciclistas que se obsesionaran por completar el reto y desatendieran a la familia en esas fechas tan concurridas.

 strava_virtual_clubrun STRAVA

 

¿Compartir las tareas del hogar en Strava?

Una de las soluciones que propone el estudio es que en este tipo de aplicaciones no se compartan sólo los méritos deportivos.
Y de alguna manera se tengan en cuenta las actividades familiares y las tareas del hogar que han acompañado la consecución de un reto deportivo.

De momento Strava no se ha pronunciado al respecto, aunque parece que la pelota habría que ponerla en el tejado de cada ciclista antes que en el de la propia aplicación.

Nada nuevo para el deportista egoísta

Lo que vislumbra este estudio puede parecer un problema nuevo que ha venido de la mano de las nuevas tecnologías y las redes sociales. Pero el que esté metido en el mundo del deporte sabrá que este tipo de situaciones han tenido que ser lidiadas por los deportistas desde el principio de los tiempos.

Cuando el deporte,da igual el que sea, comienza a tomar cada vez más protagonismo en la vida de una persona y van aumentando las exigencias, llega un punto en que el tiempo que requiere una mínima mejora física supone una inmensa cantidad de tiempo.




Es en ese punto en el que hay que ser conscientes de la recompensa y los sacrificios que supone el dedicarle tanto tiempo y ponerlos en una balanza. Obviamente si la decisión del deportista tendrá consecuencias sobre terceros, familia, amigos, etc. y habrá que consultar a todos los implicados si no queremos dañar nuestras relaciones personales.

El problema viene cuando en lugar de ganar un campeonato del mundo, una medalla olímpica, la carrera de tu barrio, etc el premio es conseguir una insignia de Strava.
¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar por conseguir un reto Strava?
 
Fuente: Ignacio