¿SE PUEDE PERDER PESO CON LA BICICLETA? SI, AQUI LA EXPLICACION

Uno de los principales objetivos de cientos de miles de personas de todas partes del globo es el de perder peso. Este noble propósito, saludable a la par que difícil, puede ser mucho más fácil de llevar a buen término gracias a la bicicleta.
El ciclismo es uno de los deportes cardio vasculares por excelencia y, practicado de forma regular, nos puede ayudar a perder esos gramos de más que deseamos eliminar de forma sencilla.




Uno de los muchos beneficios del ciclismo es el de mejorar la capacidad de nuestro organismo para quemar grasas de forma mucho más eficiente. La clave para perder peso es aumentar el gasto energético diario de nuestro organismo para compensar un posible exceso de calorías consumidas; algo para lo que la bicicleta resulta ideal. Por otro lado, fortalecer los músculos más grandes del cuerpo (las piernas) también es sinónimo de una mayor quema de grasas, incluso después de haber realizado la actividad física.
Éstas y otras razones, detalladas a continuación, son las claves para perder peso con la ayuda de una bicicleta.

1. Fortalece los músculos más grandes del cuerpo:

El ciclismo fortalece los músculos más grandes de nuestro cuerpo; los cuádriceps, isquiotibiales, los músculos de la cadera y los glúteos.
Cuando pedaleamos sobre una bicicleta desarrollamos más tejido muscular en la parte inferior de nuestro cuerpo, especialmente en la parte superior de las piernas y en los glúteos.
Al tratarse de algunos de los músculos más voluminosos del cuerpo humano, aumentamos exponencialmente la capacidad de nuestro organismo para quemar grasas de forma más óptima y eficiente.

2. Aumenta el gasto energético diario del organismo:

Practicar ciclismo de forma regular (unos 60 minutos al día) es más que suficiente para aumentar el gasto energético diario de nuestro organismo.
Cuando pedaleamos, incluso a un ritmo de recreo de entre 10 a 15 km/h, nuestro organismo quema entre 2.100 y 2.500 kilojulios por hora.
En una semana, quemamos cerca de 16.800 kilojulios, que traducido a calorías son más de 4.000 Kcal quemadas o, lo que es lo mismo, cerca de medio kilogramo de peso si rodamos todos los días de la semana durante una hora.

3. Ayuda a quemar grasa incluso después de hacer ejercicio:

El ciclismo pone en marcha nuestro organismo y hace aumentar el gasto energético de las células musculares, incluso después de haber terminado el ejercicio físico.
Rodar en bicicleta ayuda a construir más tejido muscular y aumenta el metabolismo basal (el gasto energético mínimo de un cuerpo humano), estando demostrado mediante numerosos estudios científicos que con sólo 30 a 45 minutos de ejercicio cardiovascular al día podemos aumentar el metabolismo basal y mantenerlo elevado durante la mayor parte del día, quemando más grasa de forma efectiva.

4. Es perfecto para todo tipo de personas:

A diferencia de otros deportes cardiovasculares como, por ejemplo, el Running, el ciclismo es generalmente un deporte sin impacto, lo que significa que las articulaciones no están sometidas a sacudidas ni tirones.
Montar en bicicleta es una actividad que puede ser realizada por cualquier tipo de persona, desde el ciclista más rellenito hasta el más veterano, sin miedo a caer en una lesión derivada de un alto impacto, carga muscular o esfuerzo físico.