¿CORRER ES MALO PARA LOS CICLISTAS?

En los últimos años se han publicado numerosos estudios en este sentido.

Lo primero que hay que decir es que los estudios que ven mejoras en la eficiencia energética y en un mayor uso de las grasas como combustible son aquellos en los que se entrena con baja disponibilidad de glucógeno muscular.

Que no es lo mismo que entrenar en ayunas. Es decir, lo importante es que en el músculo falte glucógeno (forma de almacenamiento de los hidratos de carbono).

Si hemos cenado pasta da igual que al día siguiente no desayunemos, el glucógeno muscular estará ahí.

El que no estará será el hepático y por eso nos puede dar sensación de mareo o falta de energía, pero ese no es el estímulo muscular que buscamos.




Lo recomendable sería haber entrenado duro el día anterior y después no tomar hidratos de carbono hasta antes del siguiente entrenamiento.

También vale hacer una doble sesión en el día, fuerte por la mañana, evitar los hidratos al mediodía, y una sesión ligera por la tarde.

Y otra estrategia sería hacer una salida larga, con intensidad media, en  donde evitamos tomar hidratos de carbono, forzando el vaciado al final de la sesión.

 

MITO: Para mejorar el uso de las grasas y adelgazar lo mejor es salir a entrenar por la mañana en ayunas.

 

REALIDAD: si estás acostumbrado a correr y tienes buenos niveles de fuerza en el tren inferior la carrera puede ser un perfecto complemento a tu entrenamiento ciclista.

Fuente:  Ciclismo y Rendimiento