¿CONSUMIR O NO CONSUMIR BEBIDAS ENERGÉTICAS?

Cualquier aficionado al mundo del ciclismo es consciente de que la hidratación y la alimentación durante una etapa son fundamentales para mantener un óptimo rendimiento. Estamos acostumbrados a ver cómo en las grandes rondas ciclistas los corredores profesionales emplean parte de su tiempo en alimentarse y tomar bebidas energéticas.

¿Por qué son importantes las bebidas energéticas?

El Doctor James Morton, nutricionista jefe del Team Sky, es un defensor convencido de las bebidas energéticas. Con frecuencia ofrece charlas al respecto, y en numerosas declaraciones alaba las propiedades de estos productos. Morton pondera las bebidas energetícas por encima, incluso, de las múltiples alternativas naturales que a día de hoy están tan de moda.

El nutricionista del Lotto NL Jumbo, Marcel Hesseling, también está en la línea del Doctor Morton. En su opinión “suponen el complemento perfecto para una nutrición sólida en carrera”.

Las bebidas energéticas, solo en esfuerzos prolongados

Los principales nutricionistas del pelotón profesional hacen hincapié, eso sí, en que no es necesario acudir a las bebidas energéticas si la etapa, si el esfuerzo a realizar se va a prolongar por tiempo inferior a los 60 minutos. Si dicha prueba no se inicia en ayunas, el cuerpo ya posee las suficientes reservas de glucógeno para dar combustible a nuestro cuerpo.

 

 

Detractores de las bebidas energéticas

Evidentemente, su consumo siempre debe ser el adecuado. Cualquier exceso puede ocasionar daños a la salud, por lo que siempre es recomendable tomar con moderación y en su justa medida. La mayoría de ingredientes que componen estas bebidas están pensados para la resistencia física ante un gran esfuerzo. No han de tomarse, por tanto, por mero placer o disfrute.

Estos efectos negativos de las bebidas energéticas, especialmente para el corazón, están contrastados por múltiples estudios. Un ejemplo es el de la Universidad de Bonn (Alemania), que apunta a “un impacto negativo, a corto plazo, en la contractibilidad del corazón”. Por lo tanto, siempre moderación y conocimiento en su consumo.

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