COMO SE HACE UN CUADRO DE BICI A MANO

Dave Mercer, de Mercer Bikes en Sudáfrica, nos explica el proceso.

Dave Mercer ha estado obsesionado con las bicis desde que tenía cinco años. Siempre ha admirado su simplicidad, una característica que a veces esconde todo el arte que hay en cada unidad.

Estuvimos con él en el taller de Mercer Bikes en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) donde está materializando el sueño de construir bicis a mano para sus clientes. Así que, ¿cómo se hace un cuadro Mercer? Sigue leyendo y te lo contará él mismo.

“Utilizo tubos Columbus que es una marca italiana. Empleo un montón de tubos de ellos de la serie Zona y Life. Se trata de unidades de acero al cromomolibdeno, aunque los tubos Life tienen además niobio y un proceso de endurecimiento que permite usar paredes más delgadas”.

“Las paredes de los tubos van variando de grosor, siendo más ancho al final, donde hay que soportar un esfuerzo mayor. El tubo en el medio tiene mucho menos estrés por lo que es más delgado, así se ahorra peso. Normalmente las paredes son de 0,7 mm en los extremos con 0,5 mm en el centro”.

Una vez finalizado el diseño se puede comenzar el proceso.

“Se hace una plantilla antes. Los primeros cortes se realizan con una amoladura angular, luego se va lijando todo con una barra envuelta en tela de esmeril. Se empieza a trabajar a partir del tubo donde va anclado el sillín junto con los que van a la dirección. Las zonas de unión se limpian muy bien para luego aplicarles un pequeño cordón de bronce”.

 

“Una vez que tenemos el triángulo delantero, se quita de la plantilla y se controla de manera exhaustiva la alineación”.

“Si el tubo de la dirección y el del asiento no están bien alineados el cuadro no funcionará de manera correcta. Se puede trabajar en ese momento girando un poco el cuadro hasta alinear ambos tubos. Una vez que está todo alineado a la perfección se pueden hacer las soldaduras finales”.

 

“Después de cada soldadura se comprueba una vez más alineación. Esto determina dónde empezar la próxima soldadura”.

“Una vez que se ha soldado la última unión todo debe estar alineado. Hacer un cuadro entero en frío es difícil y estresante por lo que lo intento evitar. Todos mis cuadros están soldados de una manera muy especial y el resultado estético es magnífico”.

“Volvemos a poner al triángulo delantero en la plantilla y se empieza a trabajar en el triángulo posterior. Los dos tubos traseros paralelos a la cadena también se montan. Antes de soldar estos se vuelve a comprobar la alineación. Los apoyos del sillín es de lo último que se fabrica utilizando para ello un eje falso”.

 

“Se vuelve a comprobar que todo esté perfectamente alineado para que la parte trasera se encuentre centrada y de manera correcta con respecto al eje del cuadro”, dice Dave.

“Por último se añaden refuerzos en lugares como el eje de la dirección. Cada cuadro lleva una placa específica de cobre. Luego se trabaja en pulir los tubos dando los retoques necesarios. Se practica la ranura para el tubo del sillín y se afila el tubo de la dirección. Una vez realizado esto el cuadro está listo para ser enviado a Jared en BMC, quien se encargará de pintarlo”.

“Una vez que el cuadro ha regresado ya pintado, se limpian todas las caras, recovecos, etc. Luego se le dan a los tubos un tratamiento especial para prevenir la oxidación. Ahora ya está listo para ser usado para montar la bici”.

Por: Redbull